viernes, 11 de septiembre de 2009

PATADAS AL DICCIONARIO

Una a la ortografía y otra a la gramática


Antes, no hace mucho tiempo, la prensa era algo así como la escuela común del idioma. La prensa en general, la hablada de la radio y la televisión, y la escrita de los periódicos y las revistas. Ahora, en cambio, parece una mina de patadas gratuitas al diccionario. Leamos lo que ocurre por ejemplo en dos textos aparecidos hoy, viernes, 11 de septiembre de 2009, en Público.


El primero pertenece a una columna "modélica" titulada nada más ni nada menos que Impuestos caca (¿qué se puede esperar de algo titulado así?):


"La única opción que le queda al Gobierno es apelar anuestro resentimiento social, y por ahí va: que le (la negrita es nuestra) suba los impuestos a los ricos. Que se jodan ellos."


Más bien que se joda la gramática, ¿no? ¿Dónde ha quedado la concordancia del pronombre "le", singular, con el plural "a los ricos", ambos CI de la forma verbal "suba" (el CD es "los impuestos" y el sujeto de "suba" es el Gobierno). "Les suba los impuestos a los ricos", debió escribir el columnista, que, al parecer, no hizo mucho caso a su profesor de Lengua cuando estudió el Bachillerato (menos mal que se lo hizo a ese profesor que le enseñó a ser responsable).


El segundo texto corresponde a la última página, a la columna titulada Tres excusas para la pijo borroca (y una cuarta excusa para que el periodista de turno se salte a la torera las normas ortográficas del uso de las mayúsculas). Juzgue el lector el "dios" y la "Tierra" que aparecen en la siguiente oración del último párrafo de la citada columna: "El representante en zona del portavoz de dios en la Tierra se responde a sí mismo..." Dejando aparte la confesión religiosa del autor, que es muy libre de no tener ninguna si así lo prefiere, eso no le exime de cumplir las normas de ortografía sobre las mayúsculas, una de las cuales, la que se refiere a Dios, dice textualmente: "Se escribirán con letra inicial mayúscula todo nombre propio, v. gr.: Dios. Jehovah, Jesús, Luzbel, Platón, etcétera." Y otra: "Se escribirán con letra inicial mayúscula los atributos divinos, como Criador o Redentor."

lunes, 7 de septiembre de 2009

POEMAS RESCATADOS






Seguimos incluyendo poemas pertenecientes a Colección abierta que Cátedra Nova publicó en diciembre de 2006. Hoy les toca el turno a los tres siguientes:










SELLO

Un día soñaréis con unos muros,
la luz de unos jardines, las palabras
ocurrentes de unos buenos amigos.
Y tal vez sin pensar llevéis la mano
al cálido refugio del bolígrafo
y una extraña tristeza os morderá
el corazón con su silencio antiguo.
Así es la vida
y todo forma parte del camino:
los prístinos recuerdos
y el fiel aroma del presente. Es hora
de brindar por lo que venga. Todo
es oro escrito:
el paso por las aulas, el andamio
del estudio tenaz...

El niño aunque se haga adulto, nunca
dejará de ser niño. Siempre somos
labradores del hoy para el mañana
y sembramos a nuestro paso el sello
del viejo manantial del que nacimos.










PASADO

No busques viejas albas que te arranquen
el fruto de la boca, ni memorias
que traigan humo y muerte y las secuelas
de aquella guerra rancia y sin sentido.
Anégate en el vino y en los besos
de ahora en adelante. El tiempo esconde
los ases en tu manga. Vive y ama
ahora que el reloj sigue a tu lado.

No imites más a la mujer de Lot.
Nada destruye con más dolor a un hombre
que subir al desván de su pasado.





ADIÓS
Para Luque, recordando a su padre

El hombre crece, ama,
construye una familia como un árbol
y pasa el tiempo hablando en cordobés
con labios de canciones
de la tierra de infancia. Y es difícil
que alguien, algo, el mundo,
los puñales silentes del trabajo,
de las enfermedades le hagan mella.
Y nunca deja atrás la trilla justa
de las horas futuras, el camino
de la espiga que un día granará
en el pan candeal de la familia.
Hasta que intuye un día de repente
que se abaten las tapias de su huerto
y se acaban los versos de sus manos,
y el humo de aquel fuego que fue suyo
ya no da más calor, y sólo es humo
de ruina y de ceniza. El hombre entonces,
comido de un dolor sagrado, deja
a un lado del camino la costumbre,
la miel y la verdad de la familia,
y acepta la alta noche del destino
y se va como un sueño sin mañana.

domingo, 6 de septiembre de 2009

PATADAS AL DICCIONARIO

El ejemplo de una mala pronunciación

La estima que el hablante muestra por el idioma propio se nota casi siempre en el cuidado que pone en la pronunciación de las palabras. De ahí la conveniencia y la necesidad de que nuestros máximos representantes políticos y quienes tienen la obligación de expresarse con corrección por su presencia en la prensa, ya sea oral o escrita, se esmeren en pronunciar adecuadamente la lengua que están empleando en ese momento. Hoy por la mañana, escuchando la Cope, he recogido estos tres ejemplos de cómo no deben pronunciarse ciertas palabras. La primera de ellas la ha diho nuestro presidente de gobierno: "Tengo la satisfación (así, con una sola "C") de haber acertado en las medidas adoptadas en matera económica" (este último punto es harina de otro costal). La segunda patada al diccionario la ha cometido el dirigente del PP al contestar al anterior: "Mala medida ha sido esa porque los españoles estamos endeudaos". Y la tercera, la del propio locutor de la emisora: "Antes de tomar ninguna medida sería conveniente esaminar las consecuencias derivadas de ello." Satisfación, endeudaos, esaminar... Cuesta muy poco poner un mínimo de atención y esfuerzo cuando hablamos (eso es querer el idioma y no otra cosa) para no incurrir en casos tan secillos como los citados. Yo al menos tengo la satisfacción de examinar las palabras que voy a pronunciar para que con el tiempo no estemos más endeudados con nuestros padres, que nos legaron la lengua que nos sirve diariamente para comunicarnos con nuestros semejantes.

sábado, 5 de septiembre de 2009

POEMAS RESCATADOS

De Colección abierta, poemario publicado por obra y gracia de Cátedra Nova a finales de 2006, en la entrada anterior de mi blog rescaté tres poemas titulados respectivamente Humo, Estanque y Playa. En ésta incluyo los tres siguientes:

HAIKÚS



Sobre la tapia,
acento de ciprés:
solemne alarma.
Al sol medita
con sus ojos de chino
la lagartija.

Cómo se entrega
con su sangre valiente
la buganvilla.

Por San Lorenzo
llora la noche lágrimas
de luz y fuego.



Flor de dolor:
sangre en la ropa y luto
de corazón.

¡Las amapolas!
¿Por qué lloran los trigos
lágrimas rojas?




HOMBRE

Ser hombre es luchar
contra cualquier olvido
para que la mordaza
no abandone su nicho.
Ser hombre es pasar
en silencio por todo
y gritar cuando el pan
se reparte con odio.
Ser hombre es seguir
haciendo de poeta,
alzar sueños de naipes
sobre un mantel de arena.
Ser hombre es morir
asido a una cometa
y confiar en que Dios
sujete bien la cuerda.



CUADRO

No existe nada más. La sala duerme.
Los ojos acarician los colores,
náufragos en el piélago del cuadro.
Vaso, naipes, laúd, sorpresa viva,
jerarquía sin orden de las formas.
¿A qué clase de oído se destina
la música callada del laúd?
¿A quién esos claveles?
¿Qué mano habrá de ser
que rompa la esperanza de ese pan?
¿Qué mente justa y sabia ha de mover
sobre el tablero de ajedrez las piezas
o jugará los naipes ganadores?
¿Qué labios beberán la roja furia
del vino encarcelado en esa copa?

No hay nadie más que yo ante ese cuadro.
Y el milagro se duerme entre sus formas.

jueves, 3 de septiembre de 2009

POEMAS RESCATADOS

Cátedra Nova, Revista de Bachillerato que edita la Asociación Nacional de Catedráticos de Instituto de Badajoz, mostró en diciembre de 2006 la impagabale generosidad de incluir entre las páginas del número 24 mi Colección abierta, una treintena de poemas suscitados por circunstancias cotidianas, muchas veces deseos irrealizables y otras esperanzas y recuerdos agridulces. De ellos deseo rescatar los siguientes:










HUMO

Lo peor del regreso fue volver
a ver la casa muerta en la plazuela
en medio de las otras aún vividas
con los balcones ciegos, el tejado
vencido por el tiempo y las ventanas
tapiadas con los clavos del olvido.
Lo demás se reía en torno nuestro:
el río, el puente, el cielo, las murallas,
el vino en las tabernas... Todo, ajeno
a nosotros, marchaba sin nostalgia.
Decían en el barrio que las cuatro
paredes de la casa algún mal día
se alzarían formando un restaurante,
un hostal o un asilo... Herida el alma,
soñábamos sin tino, deseábamos
que el recuerdo olvidara sus manías
y mantuviera eterno el mundo aquel
en que fue Arcadia dulce nuestra casa.
Ilusión de poeta, siempre vuelo
de nube vaporosa, esencia inútil
de humo tras el fuego, como el mundo.









ESTANQUE

El banco favorito. Y el estanque.
Los llantos de las tórtolas en el pinar vecino.
El aire acariciando los habanos
de las inquietas espadañas. Era
la tarde, el tiempo vivo.
Y nosotros, testigos del presente
que no muere. Como dioses. Humanos
sin pecado o condena.
Alimentándonos
con nuestro propio éxtasis.
Ni antes ni después:
la hora exacta, ésta
del agua que se empina entre las cañas
y el árbol que devuelve a los caminos
la esencia universal, total, del cielo.

Hora mágica y justa
en que el labio enmudece
para que se oiga sólo la palabra
de la mañana niña, ésta que juega
con el sexo impoluto del nenúfar
y la pasión fogosa de la acacia.









PLAYA

Baila el mástil sobre el lomo del mar
y escriben las gaviotas en la arena
el mensaje esotérico del sol.

Sobre la piel irradia
el calor de este mayo que se esfuma
hacia el verano cada vez más próximo.

Mi sombra con su sombra
pegadas a la arena:
voz y silencio de la luz que aguarda.

El tiempo es un reloj que sólo sueña
en el beso lineal de sus agujas,
en el beso total de nuestras sombras.

Baila el mástil ausente.
Y en la arena, fuego rosa que besa,
escriben sus poemas las gaviotas.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

POEMAS RESCATADOS

Hoy le toca el turno a Cuando la infancia es siempre, breve colección de poemas que ganó el Premio Calassanç de Poesía de la ciudad de Terrassa el año 2000 y que formó libro con los poemarios y los relatos de los certámenes correspondientes a los años 1999, 2000 y 2001. Pues bien, de Cuando la infancia es siempre quiero rescatar los siguientes poemas:

SONETO DE LOS AMIGOS DEL BARRIO

Amigos de mi barrio junto al Duero,
compañeros de magias y aventuras:
hoy, tan lejos de aquellas horas puras,
os recuerdo en manojo duradero.

Y anclados en el tiempo verdadero,
os recuerdo en el sol de las maduras
almendras de los tesos, las pinturas
del río desde el soto, aquel letrero
de NO PASAR que nunca fue acatado,
la oscura molinera y su molino,
el mendigo estival, casi sagrado...

No importa la distancia ni el candado:
con nostalgia se vuelve al fiel camino
que nos lleva a la esencia del pasado.




SONETO DEL TIRADOR

La horquilla del negrillo viva, dura,
esperaba en el árbol mi venida,
mi mano hábil de niño, cuya vida
era el juego del sueño y la aventura.
Con el filo de la navaja pura,
pacífica, del árbol desprendida,
la horquilla me miraba, ya atrevida,
ya ávida de tino y de captura.
Yo saciaba sus ganas con dos gomas,
un retal de badana y cantos finos
que el río acariciaba con paciencia.
Y ahora, amigo tirador, te asomas
a mi memoria con los rotos trinos
de un pájaro vencido con tu ciencia.
DIOS DE LA INFANCIA
El río
tu nombre iba diciendo puente abajo.
Yo a diario lo oía
y lo aprendí tranquilo,
sin religión ni pruebas,
como se aprende el sitio de la casa,
el escalón que suena en la escalera
o la sonrisa dulce de la madre.
Yo llegaba a tu orilla,
Dios de la infancia,
y vivía contigo la aventura
de ver la tarde mansa
como un balón de fútbol a mis pies.
Y eras tú la caricia;
tú, el callado murmullo.
Eras preciso y luminoso entonces
como el rayo de luz en el desván
donde nadaba eterno el polvo de oro
de las cosas que ya nadie buscaba.
Yo llegaba a tu luz
y me enredaba manso en tu diamante
porque tú sabías ser
la suma de mis sueños,
el arma de esperanza
contra todos mis miedos.
Tú eras entonces un Dios vivo
y obediente como los cantos lisos
que mi infalible tirador lanzaba,
vivo y libre como los viejos sauces,
como las dulces noches
que después se abatían como copos
de amor y de silencio sobre mí.
Yo te aprendí tranquilo,
sin religión ni pruebas,
como aprendí a la vez el sitio de la casa,
el escalón sonoro
o la sonrisa dulce de la madre.

martes, 1 de septiembre de 2009

DE VISTA, DE OÍDAS, DE LEÍDAS

Recetas para después de una guerra














Es un libro para leer a la orilla del mar, sin pensar en nada que no sea este presente que llevamos nosotros como queremos y dejando atrás, en el desván de la memoria y en el trastero de la inútil nostalgia, el tiempo que ya no existe. Sin embargo, leyendo el libro de Luis Fausto Rodríguez de Sanabria, no puede uno evitar que ciertos recuerdos, casi todos amables, pertenecientes a la más tierna infancia (metida de lleno en la posguerra, como es mi caso), vengan a acariciarnos con su aire color sepia y su sabor a aceitada de Semana Santa. Como dice el propio autor en la Introducción, Recetas para después de una guerra trata de "historia, cocina, periodismo, nostalgia, entretenimiento..." Y es verdad que hay historia, la intrahistoria de gente de entonces perteneciente a todas las edades, profesiones y clases sociales, que cuentan sus inquietudes, sus aventuras, su formas de pensar y de vivir y de ganarse la vida en una época tan falta de recursos y tan llena de miedos y amenazas. Dicha época abarca desde el año 1939, momento en que se declara la victoria de los rebeldes, hasta 1945, momento en que acaba la guerra europea con la capitulación de las tropas alemanas en Reims. Las historias adoptan todo tipo de género y estilo, desde la carta hasta la instancia, pasando por llamadas telefónicas, confesiones o meros relatos. Y es verdad que hay recetas culinarias que, según Rodríguez de Sanabria, "son pobres pero honradas" (había en mis tiempos de niño educado en los Salesianos de mi ciudad natal un poema significativo titulado El hijo del pueblo que aprendimos de memoria todos y que empezaba así: "Nació pobre pero honrado..."); las recetas eran pobres pero honradas salidas casi todas ellas de una vieja libreta de la madre del autor y otras del "acervo popular". Desde gachas de pastor con torreznos hasta chocolate con churros, pasando por carne a la puritana, pipirrana jaenera, zarangollo o cañas rellenas, por citar unas pocas. Es una lectura amena y correcta que, a modo de diario en el que se citan textos periodísticos referidos a eventos nacionales e internacionales, presenta siempre la misma estructura, a saber:
.-Fecha
.-Texto periodístico
.-Nombre de la receta
.-Relato
.-Preparación de la receta