miércoles, 12 de enero de 2011

EL CINE QUE HAY QUE VER

La profecía




Muchas son las películas que toman al diablo como asunto principal. Sin remontarnos a los principios del cine, podríamos enumerar una docena de títulos interesantes: El diablo dijo no, La semilla del diablo, El día de la Bestia, El diablo es una mujer, La profecía... Quizá sea este último film uno de los más representativos del género.


La profecía, basada en una novela de David Seltzer, fue estrenada en 1976 y dirigida por Richard Donner. Cuenta lo ocurrido a la familia del embajador de EEUU Robert Thorn (Gregory Peck) desde que éste, al morir su primer hijo recién nacido, decide adoptar al pequeño Damien (Harvey Stephen), que no es otro que el hijo del Diablo y que ha venido al mundo para ser el Anticristo. Tras la muerte de la primera niñera del niño en extrañas circunstancias, las desgracias recaen sobre la propia esposa del embajador (Lee Remick), que acabará muriendo a manos de la segunda niñera de Damien, una sierva del propio Satán. De modo que el embajador no tendrá otro remedio que intentar acabar con el chico. ¿Lo conseguirá?


Lo más importante del film no es precisamente el argumento, que es archisabido por los amantes del cine de este género, con referencias al Apocalipsis y al número del diablo 666, entre otras, sino la atmósfera de sobrenaturalidad y de terror que domina toda la película, con escenas memorables, como la del cementerio, la del zoológico, la del niño corriendo con la bicicleta por la galería, la del parque o las de las muertes escalofriantes del cura que recuerda reiteradamente la profecía al embajador, la del fotógrafo que ayuda a éste en sus investigaciones por medio mundo o la de la propia esposa en el hospital. El tema musical, Ave Satani, de Jerry Goldsmith, colabora en grado sumo a lograr el clima de desasosiego dominante.


Véase una de las escenas más impactantes de la película:



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